16 de noviembre de 2004
rafael sánchez laredo
Recopilan documentación que va del siglo XVI al XIX. Críticas al estado del archivo que se cedió a la Diputación.
El alcalde de Laredo, Santos
Fernández Revolvo, informó ayer de la recuperación de los dos libros de actas
más antiguos que se conservan de la villa, que abarcan de 1540 a 1564 y de 1689
a 1695, y diversos documentos históricos de los años 1659, 1680, 1686, 1737,
1780 y 1818, además de las Ordenanzas del Ayuntamiento de Valmaseda del año
1695. El hallazgo se produjo en el antiguo mercado, sede provisional del
Ayuntamiento durante un tiempo, mientras se reparaba la cubierta de la Casa
Consistorial.
El anuncio lo realizó el alcalde acompañado de su secretario, Rufo De Francisco
(autor del hallazgo), y del archivero municipal, Baldomero Brígido. Precisamente,
éste se encargará a partir de ahora de su estudio y catalogación, «ya que a
través de ellos se podrá conocer mejor la historia de la villa».
3.000 legajos
Por otra parte, Revolvo recordó que Laredo cuenta con el mayor Archivo Histórico
de la Comunidad Autónoma compuesto por 3.000 legajos que recogen la
documentación del Concejo, del Corregimiento, documentación eclesiástica, de
familias y de la Comandancia de Marina de Santoña, además de la Cofradía de
Pescadores.
En ese sentido aprovechó para denunciar el estado del archivo general que en
1940 se cedió a la antigua Diputación Provincial, para su catalogación, estudio
y ordenación. «El archivo ha estado, durante muchísimos años, abandonado y
tirado en los bajos del edificio denominado 'Nuevos Ministerios, sin
deshumidificador, lo que ha provocado el deterioro y pérdida de algún número de
incunables», aseveró. Por ello, avanzó que se analizará en profundidad en qué
términos se realizó esa cesión y si estos se han cumplido. En su opinión, no ha
sido así, por lo que apuntó que en cuanto el Ayuntamiento disponga de un «local
digno, reclamará el archivo para su catalogación», dijo.
De toda la documentación recuperada, De Francisco destacó el primer Libro de
Actas (1540-1564), ya que en él se recogía la llegada del Emperador Carlos V a
la villa de Laredo en 1556. «Esas tres páginas (218,129 y 220) fueron arrancadas
en su tiempo a finales de los años 20. El historiador Maximino Basoa Ojeda,
autor de 'Laredo en mi espejo', lo descubrió y anotó: Alto ladrón». Brígido
comentó que este libro fue escrito por el escribano del concejo en un tipo de
letra denominado cursiva gótica y cortesana.